Mantenimiento de la lavadora
Una lavadora bien cuidada dura 15 años; una abandonada, la mitad. La diferencia son 20 minutos al mes. Estas guías cubren toda la rutina, de la goma de la puerta al cajetín del detergente.
Actualizado: agosto de 2026 · Analizamos modelos disponibles en Amazon España.
Qué falla si no haces nada
El mantenimiento de la lavadora no es una manía de gente ordenada: cada tarea que se salta tiene una consecuencia concreta y previsible. Estas son las cuatro que vemos una y otra vez, por orden de aparición.
Biofilm y mal olor. Lavar siempre en frío y con dosis generosas de detergente deja una película grasa de residuos, suavizante y suciedad en el interior de la cuba, en el tubo del cajetín y en la propia goma. Sobre ella crecen bacterias y hongos, y el resultado es ese olor a humedad que aparece al abrir la puerta y que acaba pasando a la ropa recién lavada. Se combate con un ciclo mensual a 60-90 °C en vacío y menos detergente: cómo hacerlo, en quitar el mal olor y moho en el tambor.
Cal en la resistencia. En zonas de agua dura, el calcio se deposita en la resistencia que calienta el agua y la recubre de una costra aislante. La lavadora tarda más en alcanzar la temperatura, consume más luz en cada ciclo y, cuando la capa es gruesa, la resistencia se sobrecalienta y termina quemándose: es una de las reparaciones caras evitables. Un descalcificado periódico lo previene, y la pauta está en descalcificar la lavadora.
Filtro obstruido que acaba en avería de desagüe. El filtro de la bomba retiene pelusa, monedas, horquillas y trozos de tejido. Cuando se satura, el agua sale con dificultad, el motor de la bomba trabaja forzado y la máquina termina abortando el ciclo con el tambor lleno. Lo que empieza siendo dos minutos de limpieza acaba en una bomba quemada o en un fallo de desagüe completo. Revísalo cada dos o tres meses siguiendo esta guía.
Goma perforada. Los objetos metálicos olvidados en los bolsillos —clips, horquillas, alambres de sujetador— se quedan atrapados en el pliegue inferior de la goma de la escotilla y, girando ciclo tras ciclo, acaban rasgándola. Una goma perforada gotea durante el lavado, y sustituirla es de las reparaciones más laboriosas de una lavadora. Levantar el pliegue y secarlo cada semana lo evita: limpiar la goma.
La rutina mensual en 4 pasos
- Ciclo de limpieza en vacío a 60-90 °C con limpialavadoras o una taza de ácido cítrico: elimina biofilm, restos de detergente y cal del circuito.
- Goma de la puerta: levanta los pliegues, retira monedas y pelusas y seca con un paño con vinagre de limpieza. Es donde nace el moho y el mal olor.
- Filtro de la bomba (portezuela inferior): desenrosca con una toalla debajo y retira pelusas y objetos. Dos minutos que evitan la mitad de las averías de desagüe.
- Cajetín del detergente: sácalo y déjalo en remojo con agua caliente; cepilla los restos. Al terminar cada colada, deja puerta y cajetín entreabiertos.
Todas las guías de mantenimiento
- Limpiar la lavadora a fondoLa guía maestra, paso a paso.
- Limpiar la gomaAdiós al moho de la escotilla.
- Limpiar el filtroDónde está y cómo abrirlo sin inundar.
- Quitar el mal olorCausas y solución definitiva.
- Limpiar el cajetínRestos y moho del dispensador.
- DescalcificarContra la cal del agua dura.
- Moho en el tamborEliminarlo y que no vuelva.
- Ahorrar en cada lavadoLuz, agua y detergente.
- Cuidar la ropaQue las prendas duren más lavados.
- ¿Cuánto detergente?El error nº 1: pasarse de dosis.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que limpiar la lavadora?
Ciclo de limpieza en vacío y revisión de goma y cajetín una vez al mes; filtro de la bomba cada 2-3 meses o ante cualquier problema de desagüe. Tras cada lavado, puerta y cajetín entreabiertos para ventilar.
¿Sirven el vinagre y el bicarbonato para limpiar la lavadora?
El vinagre de limpieza ayuda contra cal y olores en goma y cajetín, pero su uso frecuente en el tambor puede atacar juntas de goma. Para el ciclo en vacío son preferibles el ácido cítrico o un limpialavadoras específico.
¿Por qué huele mal mi lavadora si la uso a diario?
Lavar siempre en frío y con exceso de detergente crea una película de residuos (biofilm) donde proliferan bacterias y moho. Un lavado mensual a 60 °C o más en vacío y menos dosis de detergente lo resuelven en la mayoría de los casos.