Guía de uso

Cómo lavar zapatillas en la lavadora sin destrozarlas

Sí, se pueden lavar zapatillas en la lavadora, pero solo las de lona, malla sintética y tejido técnico, y siempre en programa delicados o sintéticos a 30 °C, con detergente líquido y centrifugado bajo o nulo. La piel, el ante y el charol no entran nunca. El secado, al aire y a la sombra: la secadora es lo que de verdad las deforma.

Actualizado: agosto de 2026 · Analizamos modelos disponibles en Amazon España.

Lavar zapatillas en la lavadora funciona muy bien si respetas tres cosas: meterlas protegidas dentro de una bolsa, amortiguar los golpes con toallas y bajar la temperatura y el centrifugado. Lo que arruina unas zapatillas casi nunca es el agua: es el calor, el giro a 1.200 revoluciones golpeando el cristal de la puerta y el secado sobre un radiador.

Qué zapatillas pueden entrar y cuáles no

Sí pueden lavarse: las de lona (tipo Converse, Vans, alpargatas de algodón), las de malla sintética y las running de tejido técnico con una reserva importante: las zapatillas de correr modernas llevan mediasuelas de espumas (EVA, TPU, materiales tipo Boost o Pebax) y refuerzos encolados que sufren con el agua caliente y el centrifugado fuerte. Se pueden lavar, pero de forma esporádica y siempre en frío o a 30 °C. Si son tus zapatillas de entrenamiento serio, mejor limpiarlas a mano.

No deben entrar nunca:

Preparación: los diez minutos que marcan la diferencia

  1. Quita cordones y plantillas. Los cordones se enredan en el tambor y las plantillas tardan el triple en secarse dentro del zapato. Lávalos aparte, metidos en una bolsa de malla pequeña; las plantillas de gel o memory foam, mejor a mano con jabón y agua tibia.
  2. Deja secar el barro y cepíllalo. Cepillar barro húmedo lo incrusta en el tejido. Espera a que esté seco, golpea las suelas entre sí y pasa un cepillo de cerdas duras.
  3. Limpia la suela a mano. Piedrecillas en el dibujo, chicles y grasa fuera antes de entrar: no es trabajo de la lavadora y esas piedras acaban en el filtro de la bomba.
  4. Trata las manchas puntuales (hierba, tinta, grasa) con un poco de detergente líquido y un cepillo blando, dejándolo actuar 10 minutos. Si son manchas complicadas, mira la guía de cómo quitar manchas.

El lavado, paso a paso

  1. Mete las zapatillas en una bolsa de malla o, si no tienes, en una funda de almohada bien anudada. Sin bolsa, los golpes contra el cristal de la puerta pueden llegar a rajarlo. Ver precio en Amazon
  2. Añade dos o tres toallas viejas al tambor. Amortiguan los impactos, equilibran la carga y evitan ese estruendo de tambor que parece que la lavadora se desmonta.
  3. Programa delicados o sintéticos a 30 °C. Nada de algodón a 60: el calor derrite los adhesivos de la suela y encoge los forros.
  4. Detergente líquido y poca cantidad. El polvo no se disuelve bien en frío y deja un cerco blanco en la lona. Ni lejía (amarillea las gomas y ataca los tintes) ni suavizante (deja una película que atrapa suciedad y anula la transpirabilidad de las mallas técnicas).
  5. Centrifugado bajo: 400-600 rpm, o directamente sin centrifugado. Es el punto donde más zapatillas se pierden. Si tu lavadora no baja de 800, cancela el centrifugado y escurre a mano. Repasa las opciones en revoluciones de centrifugado.

El secado: aquí es donde se estropean de verdad

Nunca en la secadora. El calor deforma la horma, despega las suelas y encoge los refuerzos. Tampoco sobre el radiador, ni con un secador de pelo a máxima potencia, ni al sol directo (amarillea las gomas blancas y degrada los tejidos).

Lo que sí funciona: rellenarlas con papel de periódico o papel de cocina hecho bola, cambiándolo cuando esté empapado, y dejarlas a la sombra, en vertical o boca abajo, con buena ventilación. Cuentan entre 24 y 48 horas según el grosor. Las plantillas y los cordones se secan aparte, extendidos. Si las guardas todavía húmedas, en dos días huelen a moho.

Suelas y mediasuelas amarillas

Eso no lo arregla la lavadora: la goma se oxida con la luz y el aire, y el amarilleo hay que tratarlo a mano. Prepara una pasta con bicarbonato y un poco de agua (o con detergente líquido), frota la mediasuela con un cepillo de dientes viejo, deja actuar 15-20 minutos y aclara. Para marcas negras de roce, una goma de borrar blanca o una esponja melamínica humedecida hacen maravillas. Los kits específicos de blanqueo con exposición solar dan buen resultado en gomas muy amarillas, pero no los uses en tejidos de color.

Cuándo compensa lavarlas a mano

A mano siempre que sean caras, técnicas o de material mixto: barreño con agua tibia, unas gotas de detergente líquido, cepillo blando por fuera y por dentro, aclarado y secado igual que arriba. Tardas 20 minutos y el riesgo es cero. La lavadora es para zapatillas de diario, de lona, de niño o de barro serio, cuando lo que quieres es no dedicarles tiempo.

El error más común: lavarlas con el programa de algodón a 40-60 °C y centrifugado a 1.200 rpm «para que salgan bien secas». Es exactamente la combinación que despega suelas, deforma la puntera y deja el tambor sonando a martillazos. Delicados, 30 °C y centrifugado mínimo o ninguno.
Aviso sobre garantía: muchos fabricantes de zapatillas caras —running, trail, casual premium— excluyen expresamente de garantía los daños por lavado en lavadora. Si tus zapatillas son recientes y de precio alto, mira la etiqueta interior y las instrucciones de la caja antes de meterlas.

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Preguntas frecuentes

¿A qué temperatura y con qué programa se lavan las zapatillas?

Programa delicados o sintéticos a 30 °C como máximo, con detergente líquido y sin suavizante ni lejía. Por encima de 40 °C empiezan a sufrir los adhesivos de la suela y los forros encolados.

¿Hay que meter las zapatillas en una bolsa para lavarlas?

Sí. Una bolsa de malla o una funda de almohada anudada evita los golpes directos contra el cristal de la puerta, que pueden llegar a agrietarlo. Añade además dos o tres toallas viejas para amortiguar y equilibrar la carga.

¿Se pueden meter zapatillas en la secadora?

No. El calor de la secadora deforma la horma, despega las suelas y degrada las espumas de la mediasuela. Sécalas al aire, a la sombra, rellenas de papel y con ventilación durante 24-48 horas.

¿Cómo se blanquean las suelas amarillas?

A mano, con una pasta de bicarbonato y agua aplicada con un cepillo de dientes viejo, dejándola actuar 15-20 minutos antes de aclarar. Para las marcas de roce, una goma de borrar blanca o una esponja melamínica humedecida funciona muy bien.